Modelando la vida...


En el planetoide Luza, donde sus habitantes eran de piel rugosa y de un celeste oscuro casi fluorescente vivía Sirg, un niño un tanto distinto, solitario y silencioso. Aún no silbaba para comunicarse como los demás seres de su género. A pesar de haber crecido ya lo suficiente no emitía el menor silbido.
Sus amigos y vecinos comenzaron a tratarlo con demasiado cuidado, con cierta lástima. No lo invitaban a sus juegos porque temían que no los entendiera y que los hiciera perder las partidas.
Lo observaban pasar y todos en el diminuto planeta y en voz baja se limitaba a decir ¡Pobre Sirg...!
Un día decidieron (como un juego más) seguirlo en esas caminatas diarias de todas las tardes. Como siempre se perdió detrás de la redondez de las colinas. Sin poder decir palabras a causa del asombro quedaron todos absortos cuando observaron lo que había en ese lugar. No podían creer... Cómo era posible la existencia de semejante obra... Era acaso el producto de las manos de Sirg... Una extensión enorme de pasadizos, laberintos iluminados, senderos, puentes móviles, refugios de todo tipo. Todos perfectos... como venidos de los sueños o del mundo de la magia...
Absortos, continuaron recorriendo, hasta encontrar a Sirg en plena creación, modelando algo más de ese conjunto impecable. No pudieron más que observar semejante belleza que no podían describir ni con todos los silbidos de Luza. Tan sólo se preguntaron ¿era tal vez esa la forma de la vida?.


MORALEJA: a criterio de todo buen lector.


Mabel C.

2 comentarios:

Liliana C. dijo...

Tus dibujos son preciosos, me encantan. Mi más sincera enhorabuena.

Anónimo dijo...

Estan todos barbaros tus dibujos pero en especial me gusto este, muy groso lo tuyo segui asi,saludos! .,JML,.

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